6—Nuestra ciudadanía está en los cielos
6—Nuestra ciudadanía está en los cielos
Nuestra ciudadanía está en los cielos
ABRAMOS la Palabra de Dios en 1 Pedro 1:13-16. En estos pasajes el apóstol Pedro instruye a los creyentes a ceñirse los lomos del entendimiento. Debemos cuidar especialmente nuestros pensamientos. No debemos permitir que nuestra mente se desvíe y sea seducida por diferentes cosas, porque hay algo más importante para nosotros. Si permitiéramos que la mente siga su curso natural se concentraría en asuntos banales que no nos aportarían ningún beneficio.
Aquí se nos presenta el gran acontecimiento: La venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En ese momento las tumbas serán abiertas, los muertos resucitarán y nosotros seremos transformados. Este hecho debe llenar nuestra mente y desplazar todo lo demás. Hemos de aprovechar al máximo los privilegios y las oportunidades que tenemos a fin de prepararnos para la vida futura e inmortal.
Sermón de Elena G. de White predicado en Copenh…